Buenas dias a tod@s, primero disculparme por mi ausencia, he estado algo desconectada de la cocina y aficciones en general, pero espero haber vuelto.
Además estoy de enhorabuena, porque ¡¡Tengo internet!!! por fin!!!!!!! Así que ya no tengo excusa para publicar lo que se vaya cociendo en mi horno.
La receta que os traigo hoy ha sido una aventura. Desde hace tiempo, mi padre lleva animándome a que preparara estos dulces, que a él le encantaron cuando los probó en Lisboa. Yo no los he probado nunca y ni idea de como se preparaban pero después de estudiar un poco, me animé con esta receta, un poco mezcla de algunas que he ido leyendo, y lo cierto, es que estaban ricos. No sé si como los originales, mi padre dice que sí pero claro, es mi padre......
Con estas cantidades me salieron 12, y muy malos no debían de estar porque yo sólo me comí dos ( que con tanta repostería hay que moderarse) pero el resto desapareció en unas horas, así que los repetiré seguro.
Son muy ligeros y de textura muy fina y acompañan muy bien un café a media tarde.
Ingredientes:
- 4 yemas de huevo medianas
- 125 gr de azúcar
- 200ml de leche semidesnatada
- 50gr de maizena
- la piel de un limón pequeño
- 100ml de nata liquida de repostería (al menos 33%MG)
- 1 lámina de hojaldre
- Esencia de vainilla


