Hola a todos de nuevo, ayer tenía invitados a merendar en casa, y como eran de confianza me atreví con una idea que me llevaba rondando la cabeza desde hacía unos días.
Siempre que preparo cupcakes, me dicen en casa que la buttercream les resulta muy dulce, así que pensé en algo similar pero que no les resultara tan empalagoso (a mí particularmente me gusta, pero ya sabéis, tiene que gustar a todos que si no acabo comiendomelo yo y la báscula no perdona).
Como nos gusta mucho el queso, busqué algún frosting de philadelphia y recopilando de aquí y de allí e innovando un poco, he dado con uno que de sabor está muy bueno, pero la consistencia siendo franca, tengo que mejorarla, así que ahí os pongo mi primer intento con el firme propósito de perfeccionarlo este fin de semana.
El cupcake es distinto a los que preparo normalmente, ya que no lleva mantequilla y sí ha sido un acierto.


